Las islas Shetland y el Festival del Fuego
Si le apetece realizar un viaje que se aleje de las rutas turísticas al uso; si le apasiona descubrir lugares donde aún perviven antiguas leyendas vikingas y se conservan ancestrales rituales; si le encanta la naturaleza y su mayor deseo es perderse en parajes que todavía conservan infinidad de zonas vírgenes, ¿qué le parecería poner rumbo a las islas Shetland, en Escocia?

Situadas a 97 kilómetros de las islas Orcadas y al noreste de Escocia, este archipiélago, formado por unas 100 islas (de las cuales sólo 19 están habitadas), fue desde el siglo VII el hogar de un pueblo tan interesante como los vikingos. Y aunque en el siglo XV pasaron a pertenecer a Escocia, en ellas se conservan una gran cantidad de tradiciones que ponen de manifiesto la importancia de esta cultura marinera y, sobre todo, guerrera por estas tierras.

Si quiere descubrir esta herencia cultural aproveche que, desde el último martes de enero y hasta finales de marzo, se celebra el
Up Helly Aa, es decir, el Festival del Fuego. Esta singular fiesta tiene lugar en varias localidades de las islas como, por ejemplo, Lerwick (la capital de las Shetland), Northmavine o Nesting.
El festival se inicia con una gran procesión, que parte del centro de la ciudad y cuyos componentes están disfrazados de vikingos y llevan grandes antorchas. Al frente de la misma, se sitúa el
Jarl, un personaje ataviado con un vestido hasta las rodillas, protectores de cuero cubriéndole las pantorrillas y un escudo de bronce (o una malla) protegiéndole el pecho. Va armado con una espada o un hacha de doble filo y su cabeza está tocada con plumas de cuervo o el típico casco vikingo con cuernos. En algunas ocasiones también se le puede ver con una capa de piel de reno, oveja o vaca.
Esta gran comitiva se dirige hasta la orilla del mar donde, en medio de una noche iluminada por cientos de antorchas, se procede a quemar una réplica de un barco vikingo. Una vez concluido este acto se vuelve hasta el centro de la ciudad, donde comienza una fiesta que dura hasta altas horas de la mañana, con fuegos artificiales, bailes, bebida y comida a discreción.