GOLPE A GOLPE
Una vez al año, un pueblito boliviano es copado por comunidades indígenas que honran una tradición pegándose con saña. Así se vive un 'tinku'.
La plaza de Macha, un pueblito de Potosí, en el apogeo del ‘tinku’.
Las ‘cholas’ no rehuyen a la pelea. En la página siguiente: los ‘ayllus’ llegando a la plaza de Macha y los dos policías del pueblo.
Caminarán toda la noche. Bailarán toda la madrugada. Pelearán hasta el atardecer. Formadas en ayllus, más de 60 comunidades
llegarán a Macha para el ritual del tinku. Como cada año, entrarán por la noche a este pueblo escondido en un valle del altiplano y después de ch'ayar abundante chicha, se plantarán junto a la torre de la iglesia y a mano limpia, invocando
la fuerza de sus ancestros guerreros, se enfrentarán hasta sangrar sobre el suelo apisonado, en ofrenda directa a la Madre Tierra. El tinku –"encuentro", en quechua– es un ritual que mezcla la celebración religiosa y pagana con un choque catártico
y una reafirmación de unidad. El tinku sobrevivió a varios intentos de prohibición, se adaptó a los mandatos de la Iglesia y hoy, con el resurgimiento del orgullo indígena encarnado en Evo Morales, se presenta al mundo como una vigorosa expresión ancestral.

Aunque Macha está a 340 kilómetros de La Paz, la travesía se estira entre las montañas. En el camino desde Oruro, las cruces de latón señalan desbarrancamientos. Seis horas de ripio ondulante, concluirán en medio del valle ante un arco de hierro, con un cartel blanco: Bienvenidos a la capital del tinku". En dos días, llegarán a este pueblito de pocas manzanas de terracota, algo más de dos mil celebrantes. El 4 de mayo, Macha será el destino de una peregrinación desde las
comunidades cercanas y de los que migraron al exterior y regresan.

Días antes, en Cochabamba, en la redacción del diario Los Tiempos, el periodista Fernando Avendaño contaba que estuvo en el tinku dos años atrás, y da indicios sobre lo que nos espera. Decía que los "gringos" son mirados de reojo y que, osiblemente,
nos tratarían de agredir cuando la fiesta fuera in crescendo: Las peleas pueden ser entre dos hombres o dos comunidades, pero
son una parte del ritual: también bailan y beben durante toda la noche, mientras ch'ayan la tierra."