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Rock Internacional Datas y Noticias del Rock Internacional

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Viejo 01-jul-2008, 12:01   #1 (permalink)
rapptor
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Talking [INFORME] Historia del rock. El movimiento más importante del siglo XX

1. El rock & roll y la música pop


A comienzos de la década de los cincuenta se produjo en Estados Unidos el surgimiento de una nueva modalidad de música popular: el rock & roll, expresión que podría traducirse por "contonearse y rodar". El término Rock-and-Roll fue utilizado en 1951 por Alan Freed, disc jockey de Cleveland, tomado de la canción "My Baby Rocks Me with a Steady Roll".

Sus antecedentes más directos hay que buscarlos en el jazz, en los ritmos africanos trasplantados a los Estados Unidos por los esclavos y posteriormente desarrollados en las comunidades negras: el blues y el gospel.

El rock & roll nació como música claramente generacional, como una exigencia de ruptura con los géneros musicales anteriores. Fue patrimonio de una juventud que, por primera vez en la historia, no quería parecerse a sus mayores, representantes del puritanismo y el conformismo de la sociedad estadounidense. Su público estaba compuesto mayoritariamente por adolescentes que reivindicaron sus inquietudes y sus aspiraciones con la ayuda del nuevo género, cuya difusión por todo el mundo, breve pero espectacular, encontró en los medios de comunicación de masas su principal aliado.

El rock & roll se convirtió pronto en la síntesis de una forma de vida. La juventud estadounidense encontró un cauce de expresión adecuado a sus necesidades en un sonido frenético y estridente que, al mismo tiempo, constituía una evolución de las raíces de la música popular, tanto negra como blanca. Una percusión obsesiva y secciones de viento de intensidad deslumbrantes acompañaban a un instrumento relativamente nuevo -había sido utilizado por vez primera a finales de los años treinta-, que habría de convertirse en emblema de la joven música, la guitarra eléctrica, cuyo chirriante sonido, expresamente distorsionado y sobreamplificado, causaría el entusiasmo del público.

Las primeras grabaciones se realizaron en las pequeñas casas discográficas de Memphis, Nueva Orleans y Chicago, lo que desencadenó la frontal oposición de las grandes compañías, marginadas del negocio, que rechazaron en un principio el rock & roll por amoral y obsceno, por sus referencias demasiado explícitas a la sexualidad -se consideraba que los intérpretes imitaban el acto sexual con sus contoneos en el escenario.

Muy pronto, el término "rock & roll" se aplicó de manera genérica al conjunto de la música popular de finales de los cincuenta y pasó a designar, además de piezas que merecerían estrictamente tal calificativo, temas sentimentales interpretados por bandas de vocalistas negros, como los Platters, canciones de artistas blancos del ámbito urbano (Pat Boone, Paul Anka, Frankie Avalon) y todo un cúmulo de creaciones enormemente variadas.



A principios de la nueva década el fenómeno experimentó una breve revitalización, a la que no fue ajena la extensión de un baile cuya base era el blues ritmicizado: el twist, cuyo nombre está unido al del vocalista de color Chubby Checker.



El rock & roll es, en realidad, una forma de blues rítmico; su estructura básica está constituida por el blues de doce compases, en torno a la cual se realizan variaciones. Junto a las guitarras eléctricas, destaca una base rítmica dominante, donde el piano, la batería -que pasó a desempeñar un papel preponderante- y el bajo marcan con intensidad el comienzo de cada compás de 4/4. Un tempo enérgico y dinámico, con sonoridades duras e intensas, y un estilo vocal estridente, de tono áspero, constituyen, asimismo, características básicas del género. La voz solista suele interpretar los textos, que incorporan términos del argot juvenil y están frecuentemente relacionados con el tema del sexo y el mundo de los adolescentes, prácticamente gritando, silabeando como en el blues.

El término "pop", por su parte, se ha intentado definir de distintas formas a lo largo de los años, utilizando expresiones como inmediata, disponible o contemporánea, aunque su mejor definición es aquella que deriva de su propio origen: popular. Si bien el profano tiende a situar el momento del nacimiento del pop en la explosión beat de los años sesenta asociándolo con grupos como Beatles o, incluso un poco antes con la aparición del rock & roll, lo más preciso sería emplazarla en el momento en que por primera vez se produjo la popularidad masiva de cualquier tipo de música. El pop ha estado siempre dirigido por la tecnología de masas, la comunicación y la dinámica comercial de la cultura occidental y, por tanto, podemos fijar cronológicamente la aparición de la música popular en el momento en que la música se hace, aunque parezca reiterativo, popular. Y ese momento viene determinado por la invención del gramófono o fonógrafo. Hasta entonces, la experiencia musical se reducía a la interpretación en vivo de una pieza ante un público presente, una experiencia limitada por condicionamientos espacio-temporales.

Siguiendo este planteamiento, podemos afirmar que el nacimiento de la música popular tuvo lugar a finales del siglo XIX, con la aparición del gramófono, un invento que hizo posible, al menos en teoría, que una misma pieza fuera escuchada por millones de personas. De esta manera nacieron las canciones de éxito, las canciones populares.

La música pop ha conseguido algo muy importante, reflejar la realidad social en la que se desarrolló de forma mucho más cercana y real de lo que fue capaz nunca la música "culta". El pop se ha convertido en una banda sonora común para nuestras vidas y, al igual que las canciones populares trasmitidas oralmente de generación en generación por los trovadores de siglos pasados, la música popular ha reflejado el devenir de la sociedad occidental a lo largo del siglo XX y, sobre todo, el estado de ánimo de varias generaciones marcadas por acontecimientos históricos fundamentales como las dos guerras mundiales, los años de la Depresión en los Estados Unidos, la Guerra de Vietnam, las diversas crisis económicas, las reivindicaciones sociales o los distintos movimientos políticos surgidos a lo largo del siglo. Aunque imperfecta, existe una relación bilateral entre la música de la gente y la propia gente.


2. El gramófomo y el disco


El piano se vio sustituido gradualmente por el gramófono, inventado por Thomas Alva Edison en 1877. La máquina consistía en un cilindro envuelto en una lámina de estaño: el sonido se registraba en dicha lámina a través de una aguja conectada a un micrófono. Una aguja reproductora convertía las muescas dejadas sobre la lámina de estaño por el sonido registrado, para volver a convertirlas en sonido. El gramófono fue perfeccionado por Emile Berliner que, tras experimentar con la electricidad y la acústica, inventó un micrófono eléctrico. Más tarde, Berliner desarrolló y patentó un gramófono capaz de reproducir un disco plano. Éste fue el comienzo de una de las más grandes y rentables industrias de nuestro tiempo, la discográfica.

Caruso fue el primer artista en obtener grandes ganancias por sus discos. Los artistas de blues de los años veinte también vendieron miles de discos, pero fue Paul Whiteman quien obtuvo un éxito comercial masivo, inaugurando una nueva y dorada era del disco que alcanzaría su punto álgido en la época del swing. La expansión de la industria del disco se vio frenada por el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Por una parte, se impusieron restricciones sobre el material con el que se fabricaban los discos, la goma laca. Por otra, se declaró la primera huelga de músicos: pedían que les fueran pagados los derechos de autor generadas por la reproducción mecánica de sus obras en las máquinas de discos y en la radio. Los años de la posguerra significan la consolidación de la industria del disco, que vivió uno de sus momentos de mayor crecimiento en la era del rock & roll. Es en esa época cuando se sustituye el pesado y frágil disco de 78 rpm por una versión más pequeña y flexible, el single o sencillo, de 17 cm de diámetro. El Lp (long play o larga duración) se empleó por primera vez para la música clásica, el jazz y las bandas sonoras de las grandes películas musicales como Alta sociedad, con canciones de Frank Sinatra, Louis Armstrong y Bing Crosby. Frank Sinatra fue, asimismo, protagonista de uno de los momentos clave para la expansión del formato de larga duración, la publicación de su disco Songs for Swinging Lovers



El sencillo siguió siendo el formato favorito del gran público a lo largo de la era del rock & roll hasta que, a finales de la década de los setenta, los grupos de rock comenzaron a tener una visión mucho más conceptual de su obra, creando discos conceptuales en los que lo que importa es la obra global y no la canción. Es en ese momento en el que el single queda relegado a una función meramente promocional y a punto está de dejar de ser comercializado. El sencillo vuelve a aparecer en la década de los ochenta en forma del maxi-single a 45 rpm, una versión más larga y bailable de una canción extraída del Lp correspondiente, que luego derivaría en las remezclas, tan populares a partir de los años noventa. El CD ha sustituido al vinilo a partir de finales de la década de los ochenta y, en la actualidad, la industria discográfica se enfrenta a un nuevo reto, Internet, que puede transformar de forma drástica la comercialización de la música en un futuro próximo.



3. Los orígenes del rock & roll y del pop


En los años cincuenta, dos corrientes musicales dominaban casi por completo la producción de las pequeñas compañías independientes que abastecían a un mercado popular: el estilo vaquero cultivado por los blancos de los estados sureños, el country and western, y el rhythm & blues, la música popular de los negros emigrados del campo a la ciudad. Después de la Segunda Guerra Mundial, el rhythm & blues, con su expresión directa y su crudo lenguaje, una instrumentación a elevado volumen y un ritmo que obligaba a una danza desinhibida y llena de fuerza, comenzó a interesar a ciertos sectores de la juventud blanca. En este sentido, cabe citar a pioneros como Joe Turner, Billy Ward, líder del grupo The Dominoes, Ruth Brown o Hank Ballard. Paralelamente, intérpretes de country and western, con Hank Williams a la cabeza, se decantaron en esta época por un tipo de blues rítmico que, de hecho, constituye la esencia del rock & roll.

Sería la fusión de estos dos estilos, el rhythm & blues, y el country, encarnada en un momento dado por Elvis Presley, la que daría origen al rock & roll en una fecha que puede situarse a mediados de los cincuenta.

En los comienzos del nuevo estilo hay que mencionar a Bill Halley (1925-1981), un intérprete que inició su carrera en el country and western. Pese a sus rudimentarios modos musicales, Halley supo sacar partido de la sonoridad de la guitarra eléctrica para grabar, en 1952, junto con su grupo, los Comets, la canción "Rock the Joint". En 1955, uno de sus temas, "Rock Around the Clock", que formaba parte de la banda sonora de un filme, se convertía en el disco más vendido del momento. Eran los comienzos del rock & roll. Pronto aparecieron piezas de un estilo similar, algunos de cuyos intérpretes, tanto blancos (Elvis Presley, Jerry Lee Lewis, Buddy Holly, Ritchie Valens, Eddie Cochran, los Everly Brothers) como negros (Chuck Berry, Little Richard, Fats Domino), coparon los primeros puestos en las listas de éxito de Estados Unidos. El nuevo estilo atrajo rápidamente a un amplio público, más allá de cualquier frontera racial.





4. El doo-woop


Los grupos negros vocales de doo-woop surgidos a principios de la década de los cincuenta copiaron en un principio la estructura de los cuartetos armónicos, adaptando a esta nueva forma elementos de su herencia musical, es decir, del gospel y del blues. Muchos adoptaron la pureza vocal del fraseo del gospel mientras que otros adoptaron el lenguaje vulgar del gueto. La música de grupos como The Moonglows (punto de partida del término doo-woop) o The Drifters conservaba muchas de las características de la tradición musical negroamericana. En un principio, el campo de acción de los grupos de doo-woop se limitó a los guetos, reflejando el ambiente del que habían surgido. El mercado pop blanco estuvo fuera del alcance de este tipo de formaciones hasta que, en 1954, los productores Leiber & Stoller y George Goldner se dieron cuenta del potencial de este tipo de música para un mercado intermedio entre el pop y el R&B y lanzaron a grupos como The Coasters, The Isley Brothers, The Flaminngos o formaciones exclusivamente femeninas como The Shangri-La's. Sin embargo, sería Phil Spector quien, más tarde, utilizara a compositores del famoso Brill Building para impulsar la carrera de grupos como The Crystals y The Ronettes, que alcanzaron un gran éxito comercial con este tipo de formaciones vocales.





5. El rockabilly


El encuentro entre el rock & roll y el country dio como resultado el rockabilly, con cantantes como Buddy Holly y Carl Perkins, que utilizaban elementos de country y les aplicaban letras mucho más rebeldes e imaginativas que los conservadores textos del género, acercándolo así a un público más joven. El momento de gloria del rockabilly fue muy breve, duró tan sólo entre 1954 y 1957 y coincide con el momento en que Carl Perkins edita Blue Suede Shoes.





6. Elvis Presley, primer ídolo del rock & roll



Nacido en el seno de una familia de granjeros de Mississippi (1935), el joven Elvis Aron Presley iba a convertirse con apenas veinte años en una leyenda viva de la música de la época. Inició su carrera discográfica grabando en los estudios Sun dos baladas populares como regalo de cumpleaños para su madre. Durante los años 1954 y 1955 realizó nuevas grabaciones, con un estilo que mezclaba la música country y del rhythm & blues de los vocalistas negros, y que habría de proporcionarle cierto renombre como cantante local.

Inicialmente representado por Scotty Mooe y después por Bob Neal, su carrera despegò con la llegada del Coronel Tom Parker.

Tras estos comienzos, firmó en 1956 con la RCA, compañía con la que alcanzaría proyección nacional. Su primer gran tema fue "Heartbreak Hotel" (1956). Ese mismo año vieron la luz canciones como "I Want You, I Need You, I Love You", "Don't Be Cruel", "Hound Dog" y "Love Me Tender", que marcaron el comienzo de una auténtica revolución.

El estilo desenfadado de Presley y sus contorsiones sobre el escenario fueron los catalizadores necesarios para que el rock & roll triunfara entre la juventud blanca y despertara el interés de las compañías discográficas. El escándalo y la provocación sirvieron también como herramienta de trabajo en su lanzamiento.



Se revelaba como un vocalista excepcional que combinaba desenfreno y ternura y había calado en la sensibilidad del blues como ningún otro blanco hasta entonces. Era, para sus fans, fundamentalmente adolescentes, el rey indiscutible de algo que se empezaba a llamar rock & roll. Sus espléndidas cualidades vocales y sus rítmicas y provocativas contorsiones le granjearon la adoración del público. Con su cabello engominado, sus largas patillas y una peculiar vestimenta de tonos estridentes y profusión de adornos, puso de moda una nueva estética que sería imitada por multitud de seguidores. Hasta la llegada de Elvis, los fenómenos de histerismo colectivo alrededor de un ídolo habían sido meros ensayos, ahora había nacido un símbolo, y ese símbolo contaba con una importante organización comercial que permitiría su difusión por todos los rincones del planeta.

Durante 1957 y 1958 muchos de sus temas -"Too Much", "Jailhouse Rock", "Treat Me Nice"- alcanzaron los primeros puestos en las listas de éxito. Elvis Presley consolidaba su fama de manera imparable. Tras la interrupción impuesta por su paso por el ejército, entre 1958 y 1960, retomó las grabaciones y su carrera como actor, iniciada con anterioridad, y que habría de resultar fundamental en su lanzamiento a la fama. A finales de 1960 publicaba los temas "It's Now or Never" y "Are You Lonesome Tonight". Al año siguiente aparecía "Surrender" y en abril de 1962 obtenía un nuevo éxito con "Good Luck Charm".

Pero a mediados de la década de los sesenta, Elvis Presley exploraba ya otros caminos apartados del rock & roll original, decantándose por un nuevo estilo; una voz dulcificada y temas de carácter sentimental, que habrían de atraer la atención de un público nostálgico. Tendrían que pasar cuatro años desde la aparición de "Crying in the Chapel", en 1965, hasta que Elvis volviera a alcanzar un éxito similar.



Fue a finales de la década cuando aparecieron nuevos éxitos, como "Guitar Man", "Don't Cry Daddy" o "Suspicious Minds". No obstante, y a pesar del lanzamiento de diversos álbumes celebrados por sus. A partir de los primeros años setenta, Elvis se dejó llevar por continuos excesos. Un matrimonio fracasado y el abuso del alcohol y las drogas culminarían con su muerte, que conmocionó al mundo entero, en 1977.


7. Chuck Berry, little Richard y los "Héroes blancos"


En la etapa final de los años cincuenta lo más interesante y renovador del nuevo estilo musical se encontraba en las voces de dos cantantes negros: Chuck Berry y Little Richard. Chuck Berry (1926) es, sin duda, el más creativo de los autores de rock & roll y el más personal de sus intérpretes. Desde "Maybellene" hasta "School Days", sus temas podrían seleccionarse como arquetipos de las inquietudes, estados de ánimo y aspiraciones de los jóvenes seguidores del género. Reconocido como maestro por una larga lista de figuras del rock, como los Beatles, los Rolling Stones o Bob Dylan, tuvo una carrera irregular, marcada por una estancia en la cárcel, motivada por su fuga con una menor. Su estilo musical se caracterizó por una guitarra centelleante y un piano que parecía ir por libre. Su voz era incisiva y su presencia sobre el escenario vigorosa y muy comunicativa. Sus temas retrataban fragmentos de vida cotidiana, carentes de toda artificiosidad.



Si Chuck Berry era creatividad y provocación, Little Richard (1935) era una auténtica fuerza de la naturaleza, con una desmedrada presencia física y un gusto innato por la extravagancia. Exhibicionista, fanfarrón, histérico, Little Richard representa el verdadero aullido del rock & roll; primario, descontrolado e hiriente, pero comunicador de una fuerza vital que rezuma en temas como "Tutti Frutti", "Good Golly Miss Molly", "Lucille" o "Long Tall Sally", piezas clásicas del género.



Paralelamente, y a la sombra de Elvis, se movieron otros interesantes intérpretes blancos, menos versátiles, menos favorecidos por la fama, pero también menos influenciables por la comercialidad que el "rey del rock" . Sus trayectorias fueron muchas veces fugaces y estuvieron marcadas por el sino trágico de los héroes del género: una muerte prematura y violenta. Buddy Holly contaba veinte años de edad cuando el avión en el que viajaba se estrelló; junto a él iba Ritchie Valens, aspirante a la fama con tan sólo dieciséis años. Por su parte, Eddie Cochran, otro de los mártires del rock & roll, murió a los veintiún años en accidente de tráfico.

Buddy Holly (1939-1959) alcanzó el éxito contra todo pronóstico; su aspecto poco agraciado compitió, en un heroico desafío, contra las leyes del naciente marketing musical que marcaba las directrices de las casas discográficas, descubridoras de atractivos adolescentes con mediocres cualidades artísticas. Primero con los Crickets y luego en solitario, Buddy Holly modernizó su aspecto y consiguió una fulgurante sucesión de éxitos, si bien, tras abandonar el grupo, su estilo perdió en calidad. Por su parte,



Eddie Cochran (1938-1960) fue el arquetipo de la nueva generación; guitarrista agresivo y de poderosa voz, se movía con seguridad en los escenarios y sus canciones no olvidaban ninguna de las referencias imprescindibles de la cultura juvenil. Algunos críticos consideraron que todo había sido demasiado perfecto: incluso su muerte parecía programada para hacerle ingresar en el capítulo de las leyendas del género



Gene Vincent (1935-1971), que viajaba en el mismo automóvil en que se estrelló Cochran, logró sobrevivir. Ha pasado a la historia del rock & roll como autor e intérprete de un clásico: "Be Bop a Lula".



El último de los héroes blancos del rock & roll de los primeros tiempos, poseedor de una energía desbordante, fue Jerry Lee Lewis (1935), conocido como The Killer ('el asesino'), pianista y cantante de Louisiana muy próximo al country, que a mediados de los años cincuenta despertaba el entusiasmo entre los asistentes a sus conciertos. En 1957, el tema "Great Balls of Fire" se convirtió en éxito mundial. También cercanos al country, los Everly Brothers, un dúo de Kentucky, alcanzó notable fama desde la etapa final de los años cincuenta gracias a un estilo muy personal, basado en sofisticadas armonías vocales y en la limpieza de sus arreglos.




8. La década de los sesenta


La de los sesenta es la década de la explosión musical en Gran Bretaña. Hasta entonces, la música pop del Reino Unido había sido una deslucida alternativa al pop americano. La industria discográfica estaba en manos de la BBC -única productora y distribuidora de discos en aquel país- que ejercía un férreo control sobre los gustos musicales del público. El monopolio de la BBC era tal que, a pesar de que el rock & roll era ya una realidad y sus grupos atraían a sus conciertos a una juventud apasionada por los nuevos sonidos, la compañía siguió editando a cantantes melódicos ignorando por completo las nuevas tendencias musicales.

Afortunadamente, existía un circuito de clubes nocturnos de jazz en los que el R&B empezó a arraigar entre devotos del blues como Alexis Korner y Chris Barber. Barber, director de una orquesta de jazz, impulsó el skiffle (un subgénero de la música popular y del blues) y fue el promotor de que grupos de R&B como Muddy Waters hicieran giras de conciertos por el Reino Unido. Su influencia fue fundamental para el nacimiento de bandas legendarias como Rolling Stones y Manfred Mann en Londres.

En Estados Unidos, ésta es la época dorada del soul, los sellos Motown y Stax llevan esta música intrínsecamente negra hasta el público blanco, convirtiéndola en uno de los géneros más populares del momento.

Epoca de una nueva corriente del pop, el pop puro, un estilo desenfadado hecho a medida para la juventud por uno de los grandes productores del pop, Phil Spector.

La aparición de macrofestivales, fundados básicamente en conciertos, se convierte en caldo de cultivo para que otras manifestaciones culturales puedan expresarse en ámbitos que, hasta ese momento, no estaban interrelacionados, por ejemplo, en el festival de Monterrey no sólo hay música, sino que se programan además happenings. De esta manera, la música en sí se convierte en un catalizador de múltiples sensaciones que serán compartidas por personas alejadas, cultural y geográficamente, pero que se sienten unidas a través de esa manifestación y todo aquello que la rodea. Movimientos tan dispares como mod, hipismo, etc., sustituyen y engloban actitudes que antes estaban limitadas por el medio utilizado. Ejemplo de esto es el movimiento beatnik, cuya repercusión estuvo limitada por su medio transmisor, la literatura, y que luego fue difundido de modo masivo por un vehículo de transmisión mucho más efectivo como lo es la música.


9. El surgimiento del rock



En el comienzo de los años sesenta, el rock & roll había pasado de moda generacional a próspero negocio; había dejado de ser patrimonio de los jóvenes rebeldes para convertirse en un producto comercial mimado por una industria que vivía momentos de esplendor. En la mencionada década, un género muy relacionado con el rock & roll, pero al mismo tiempo distinto, iba a alcanzar enorme difusión en el panorama musical.

El rock, cuya definición expresiva cristalizó en California, con los Byrds, y en el área de San Francisco, con grupos como los Big Brothers and the Holding Company -cuya vocalista femenina fue Janis Joplin-, acaparó el interés de la juventud blanca de clase media del mundo anglófono; contrariamente a lo que había ocurrido con el rock & roll, el estilo no encontró buena acogida entre el público negro ni entre los blancos de áreas rurales de Estados Unidos.

Desde el punto de vista musical, puede decirse que el rock reafirma y potencia el elemento eléctrico. La tecnología electrónica se convierte en un aliado indispensable para el virtuosismo de los intérpretes. El contenido temático de las piezas de rock abarca un campo enormemente amplio, que oscila entre lo personal y lo político, pero recurre invariablemente a un tono poético que podría calificarse de oscuro. Los seguidores del rock manifestaban su oposición a las concepciones tradicionales sobre cuestiones como el sexo, el consumo de drogas o la política, pero este aparente trasfondo de oposición al sistema no impidió la enorme popularización del estilo a través de dos medios de difusión: las grabaciones y el cine. Por otra parte, la industria del rock convirtió en verdaderos acontecimientos de masas los conciertos en directo y los grandes festivales al aire libre.

El nuevo género se extendería a ambos lados del Atlántico, convirtiéndose en una música con marcado carácter angloamericano, de la que fueron notables representantes los Rolling Stones, Eric Clapton y los Who en Gran Bretaña y los Doors, Jimi Hendrix, Grateful Dead o Janis Joplin en los Estados Unidos. Y, por supuesto, los Beatles, quienes incorporaron algunos de sus componentes básicos en grabaciones como Revolver (1966) o Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (1967).

Muy pronto, algunas características básicas del rock fueron "contaminando" otros géneros, dando origen al surgimiento de estilos mixtos. En los setenta, el término aludía ya a un amplio conjunto de estilos englobados bajo la denominación genérica de "música popular". En esta especie de cajón de sastre tenían cabida las canciones de raíz afroamericana -promocionadas, en buena medida, gracias a la actividad de la compañía Tamla Motown de Detroit-, los temas de cantautores como Carole King, James Taylor, Cat Stevens o Elton John, y las piezas de artistas como Billy Joel o Barry Manilow, por mencionar sólo algunos nombres.

En la etapa final de la década de los setenta, nuevos lenguajes como el new wave o el punk encontraron sus referencias básicas en los orígenes del rock, recurriendo a un estilo más directo y esencial y algo más alejado de las sofisticaciones tecnológicas y de las mezclas electrónicas.


10. El panorama británico


Una vez superada la moda de los rocker, con su peculiar estética de extravagantes vestimentas y cabellos engominados y sus desenfrenados bailes, resurgieron en Estados Unidos los intérpretes tradicionales. Mientras tanto, en Inglaterra, la vida social de los jóvenes florecía en numerosos locales nocturnos donde se escuchaban el rock y el blues procedentes de Norteamérica.

Tocados por el rhythm & blues, con un oído puesto al otro lado del Atlántico y otro en el mercado local, comenzaron a surgir a comienzos de los sesenta nuevos grupos con un sonido primitivo, simple música de baile, rítmica y pegadiza. Era el beat, un estilo de melodías desenfadadas, basado en letras que sintonizaban a la perfección con las inquietudes adolescentes. La concepción del grupo, considerado globalmente, vino a reemplazar el protagonismo absoluto que anteriormente se concedía al cantante estrella. Al mismo tiempo, los arreglos y la posibilidad de aderezar las melodías con sonoridades variadas cobró notable importancia.

Este fue el entorno en el que nacieron los Beatles, que habían asimilado a su manera los ritmos del rock clásico y del rhythm & blues. Inevitable contrapunto de los Beatles, surgidos en la misma época y del mismo caldo de cultivo, son los Rolling Stones. La inmediata comparación entre ambos habría de cristalizar en la ya clásica oposición de adjetivos: los "buenos y refinados" Beatles y los "sucios y malos" Rolling Stones. Asimismo, hay que aludir a grupos como los Kinks, que, liderados por Ray Davies, iniciaron su carrera con un sonido brusco y primitivo, o los Yardbirds, de los que emergería uno de los más interesantes guitarristas del ámbito británico, Eric Clapton.


11. The Beatles





A finales de los años cincuenta, el rock & roll como aglutinante de rebeldía musical ha finalizado. Sus máximas figuras, por uno u otro motivo, han desaparecido del panorama. Presley está cumpliendo el servicio militar en Alemania, Chuck Berry está en la cárcel y Eddie Cochran ha muerto en accidente de automóvil. La propia industria musical americana ha creado una serie de "ídolos" a medida: Paul Anka, Fabian y Pat Boone. Al otro lado del Atlántico, no obstante, está surgiendo el relevo a lo que fueron los pioneros del rock & roll. Liverpool, ciudad portuaria, sirve de puerta de ingreso a sonidos nuevos como el rhythm & blues. Sin embargo, los jóvenes que escuchan esa música nunca han conocido la semilla originaria (Muddy Waters, B. B. King, etc.), sino la interpretación que de ella hacen músicos blancos (Elvis). De esa miscelánea nace probablemente el grupo más importante de la historia de la música popular, los Beatles, que crearon en nueve años de carrera (1962-1970) las bases todavía intocadas de lo que es una formación de pop: componer sus propios temas, la sección rítmica (bajo, guitarra y batería), y algo completamente nuevo, el grupo y la banda se funden en una única unidad. La combinación de unas férreas bases de rock & roll (Lennon), con el gusto por las orquestas melódicas de los años cincuenta y las baladas clásicas populares (McCartney) y la curiosidad innata por otro tipo de músicas (Harrison), crean un conjunto de composiciones que aún hoy siguen sorprendiendo al oyente.

Los primeros pasos en la evolución del grupo que habría de convertirse en referencia básica del rock durante casi toda la década de los sesenta se sitúan en el año 1956. En esa fecha, Lennon y McCartney, que ya habían coincidido en conciertos de rock de pequeña audiencia, comenzaron a trabajar juntos. Se inició entonces un periodo de aprendizaje, previo a la incorporación de Harrison a la formación inicial. La carrera de estos tres adolescentes, hijos de la clase obrera de Liverpool, comenzó a forjarse en pequeños clubes, y a finales de los años cincuenta contaban ya con un nutrido grupo de seguidores. En 1960 actuaron en Hamburgo -en estos momentos integraban la banda, además de los mencionados, Peter Best y Stuart Sutckiffe-. De regreso a Inglaterra, Brian Epstein, dueño de una tienda de discos de Liverpool, intuyó las enormes posibilidades del grupo y se convirtió en su primer manager, el que conseguiría abrirles las puertas de la compañía EMI, con la que pronto llegarían los primeros éxitos. A partir de 1962 quedaba establecida la formación definitiva: Paul McCartney, John Lennon, George Harrison y Ringo Starr.

Las raíces musicales del grupo han de buscarse en el rock & roll de Elvis Presley y Buddy Holly. La influencia del rhythm & blues caló hondamente en sus primeros temas, caracterizados por un tono duro que iría suavizándose paulatinamente. El primer rasgo diferenciador del conjunto era su juego de voces, entre espontáneas y sofisticadas. Su instrumentación era elemental y sus intenciones no iban más allá de hacer buena música bailable para el público de los pubs. Sus armonías vocales recordaban a los conjuntos negros estadounidenses de la época, pero sonaban menos artificiales y quejumbrosas.



En octubre de 1962 apareció el primer single de los Beatles, "Love Me Do", y un año después se lanzaba "Please, Please Me", ambos grandes éxitos. En febrero de 1963 los Beatles emprendieron la primera de una serie de giras con las que fueron consolidando su fama. Durante esta etapa grabaron varios temas que alcanzaron los primeros puestos en las listas: "From Me to You", "She Loves You", "I Want to Hold Your Hand". A finales del mencionado año eran ya artistas consagrados en Inglaterra. En febrero de 1964 realizaron la primera gira por Estados Unidos, repetición de sus éxitos europeos. A este año corresponden sencillos como "Can't Buy Me Love", "A Hard Day's Night" o "I Feel Fine"; un año más tarde saldrían al mercado "Ticket to Ride", "Help", "Day Tripper" y "We Can Work It Out", entre otros. Durante 1966 continuaron las giras por todo el mundo, para promocionar sus nuevos temas -"Paperback Writer", "Eleanor Rigby", el Lp Revolver-. Si las primeras canciones de los Beatles, generalmente escritas por Lennon y McCartney, ya habían supuesto un cambio en la evolución del rock, las nuevas ganaron en sutileza.

La fusión de talentos y personalidades que se dio en los Beatles se convertiría con el tiempo en la piedra filosofal que guiaría la búsqueda de los descubridores de ídolos de masas. John Lennon representaba la provocación, el cinismo y la rebeldía, con un matiz irónico, intelectual y autodidacta; Paul, era un joven compositor romántico; el introvertido George Harrison atrajo a aquellos que buscaban algo de misterio, y Ringo Starr transmitía sencillez y mitigaba las frustraciones de aspirantes a triunfadores de físico poco agraciado.

A partir de 1967 los miembros de la banda iniciaron experiencias en solitario, aunque siguieron manteniendo los primeros puestos en las listas como grupo. Ése fue el año de aparición de Sergeant Pepper's Lonely Hearts Club Band, un Lp decadente y genial, que constituía algo más que una recopilación de canciones. Ya en la portada, los autores sugerían el caótico mundo de sus referencias sentimentales, musicales, políticas y cinematográficas, en una amalgama de barroquismo e innovación, donde eran patentes las huellas de la psicodelia americana, las abigarradas visiones del LSD que servían de vehículo para unas canciones de marcada complejidad.

En un un principio, los Beatles sobrellevaron el peso de la fama sin excesivas crisis, pero poco a poco se fueron marcando diferencias entre las dos personalidades dominantes del grupo, Lennon y McCartney, inseparables en la firma de los temas y separados en casi todo lo demás. A principios del año 69, fecha de aparición del Lp Abbey Road y de sencillos como "Something" o "Come Together", surgieron rumores de disolución; a pesar de las grabaciones en común, los miembros de la banda profundizaban en sus experiencias en solitario. En 1971 se anunció una ruptura que, de hecho, habría que situar en el año anterior.



Son varios los factores que explican la espectacular aceptación del grupo. Una de las claves fue, sin duda, la rapidez de reflejos con la que supieron asimilar las ideas que circulaban entre la juventud. Su capacidad para crear éxitos, generalmente con ingredientes sencillos, pero sin desdeñar progresivamente influencias de los más variados ámbitos, resultaba asombrosa. Con el paso del tiempo la banda fue abandonando el tono duro y descarnado de los inicios -los temas de Lennon continuaron siendo los más fieles a la rudeza de los primeros tiempos-, en favor de un estilo más melódico, dotado de matices de orígenes diversos, procedentes de la música clásica o de la música hindú. Paralelamente, el aspecto de los cuatro músicos de Liverpool sufrió una clara transformación; los "buenos chicos" pulcramente ataviados se convirtieron en jóvenes melenudos que exploraban caminos heterodoxos, desde las filosofías orientales a los alucinógenos. Su presencia constante en las listas de éxitos obligó a los Beatles a un trabajo agotador que se extendió al mundo del cine y creó toda clase de secuelas comerciales. Las dimensiones de su fama fueron más allá del ámbito puramente musical y llegaron a interesar a sociólogos e investigadores, que exploraron el fenómeno de la "beatlemanía". El grupo se convirtió en uno más de los atractivos turísticos de Inglaterra, junto a la familia real, los autobuses de dos pisos o los bobbies.

Con los Beatles, Gran Bretaña no sólo consiguió arrebatarle a Estados Unidos la supremacía musical (Sinatra, Elvis), sino que dejó atrás las heridas de la posguerra, se despojó del ambiente de conservadurismo creado por ella y se convirtió en la pauta de las modas juveniles mundiales, papel que sigue representando todavía en la actualidad. Los Beatles, disco a disco, investigan, ya sea por casualidad o por talento, concepciones musicales hasta ese momento inimaginables para un grupo, llegando a convencer incluso a los detractores de lo que hasta entonces se consideraba música para adolescentes.


12. The Rolling Stones





De manera antagónica a los Beatles, sus más directos competidores en el panorama musical británico de mediados de los sesenta, los Rolling Stones cultivaron una imagen de grupo perverso y agresivo. La banda, dotada de un excepcional sentido del espectáculo, estuvo integrada en principio por Brian Jones, Mick Jagger, Keith Richards, Bill Wyman y Charlie Watts; tras la muerte de Brian Jones, se incorporó a la formación Mick Taylor, que sería reemplazado, a su vez, por Ron Wood. Opuestos al sonido característico de Liverpool, los Rolling Stones se mantuvieron fieles a sus raíces: la dureza del rhythm & blues y del rock & roll clásico, representado por intérpretes negros como Chuck Berry.

Hay que remontarse hasta 1962 para descubrir los orígenes de la banda, que, a partir del año siguiente, comenzó a adquirir cierto prestigio en los escenarios ingleses y logró colocar numerosos temas de su repertorio en las listas de éxito. Tomó su nombre, The Rolling Stones, de un tema de Muddy Waters. Los miembros del grupo, pertenecientes a la clase obrera y media, se encontraban vinculados en mayor o menor medida a la ciudad de Londres. La transgresión y la provocación se convirtieron en sus señas de identidad. Mick Jagger superaba con sus movimientos la sensualidad de Elvis y gesticulaba hasta el paroxismo; a su lado, Brian Jones ondeaba su melena rubia en una exhibición ambigua; en la zona menos iluminada del escenario, tres seres furtivos arrastraban los pies y golpeaban con furia sus instrumentos. Marginados, intelectuales y bohemios integraban la mayor parte de su público, y los dardos de sus detractores, que entonaban la consabida retahíla de lamentaciones morales, se estrellaban contra una mala fama cada vez más resplandeciente. El sonido sucio de sus instrumentaciones, el ambiente denso y obsesivo de sus actuaciones, con la voz de Jagger pugnando por abrirse paso agresivamente, constituyen las características esenciales de un estilo que se iba a mantener a lo largo de los años sin demasiados cambios.

Los dos primeros álbumes del grupo, England's Newst Hit Mackers: The Rolling Stones y 12 ? 15, aparecieron en 1964; en 1965 se lanzaba The Rolling Stones, Now!, que alcanzó mayor éxito. Siguió Out of Our Heads, a finales del mismo año, con temas como "(I Can't Get No) Satisfaction", un clásico del rock, que, como "Get Off My Cloud" se convirtió en himno generacional de los sesenta. Tras una primera etapa con versiones de temas de rhythm & blues, Jagger y Richard, los autores del grupo, encontraban su propia línea como creadores.

En los años siguientes los Rolling Stones consolidaron su fama con multitudinarios conciertos en todo el mundo, para promocionar sus nuevos discos: en 1966 vieron la luz Big Hits (High Tide and Green Grass), Aftermath y Got Live if You Want It!; en 1967, Between the Buttons y Their Satanic Majestic Request, donde incorporaron la experimentación electrónica. Álbumes como Beggar's Banquet, Through the Past Darkly o Let It Bleed acompañaron el final de la década. Paralelamente, empezaron a surgir problemas internos, motivados por la rivalidad entre Jagger y Jones. En julio de 1969, el último aparecía muerto en una piscina. A finales del mismo año los Stones reaparecían, tras tres años de ausencia, en los escenarios estadounidenses.



Los setenta comenzaron con grabaciones como Get Yes Ya-Ya's Out, que contenía, entre otros, los temas "Jumping Jack Flash" y "Sympathy for the Devil"; canciones como "Sister Morphine", del Lp Sticky Fingers, constituían abiertas invitaciones al mundo de la droga. Otras, como "Brown Sugar" y "Wild Horses" ahondaban en la línea provocadora que caracterizaba al grupo. En los años siguientes aparecieron los álbumes Exile on Main Street, Goat's Head Soup -en el que un sector de la crítica apreciaba síntomas de agotamiento del grupo-, It's Only Rock' n' Roll, Black & Blue, Love You Live y Some Girls. El éxito de la banda corría paralelo a las noticias sobre la vida privada de sus miembros, relacionados con asuntos de drogas y escándalos sexuales.

En la década de los ochenta los Stones iniciaron experiencias en solitario, lo que hizo pensar en la disolución del grupo. A pesar de ello, no dejaron de grabar juntos -Emotional Rescue, Tatto You, Undercover-. De hecho, a pesar de sus muchos años en activo, la formación ha sabido sobrellevar el peso de la fama, y se ha recuperado con prontitud de algunos baches creativos para seguir cosechando éxitos a base de recetas sencillas y eficaces. Pero, además, el paso del tiempo ha convertido a los Rolling Stones en una institución y ha limado su capacidad de escándalo y sorpresa: el grupo se ha transformado en uno de los negocios más sólidos de la historia del rock, sin alterar de manera sensible su forma de hacer ni los ingredientes de su música.


13. The Who





La primera aparición de los Who tuvo lugar en Londres, en 1964: un arranque violento y renovador que iba a causar una auténtica conmoción en al ámbito musical. Máximo exponente de la agresividad sobre el escenario, el grupo finalizaba sus conciertos en medio de convulsiones y alaridos, mientras Pete Townshend, guitarrista y autor de la mayoría de los temas, destrozaba sus instrumentos contra los amplificadores. Junto a Townshend, figuraban el frenético vocalista Roger Daltrey, el furioso batería Keith Moon y el imperturbable bajo John Entwistle, una fórmula extremadamente sencilla que proporcionó algunos de los mejores momentos del rock británico.

Los primeros temas de los Who evidenciaban su deuda con el beat. No obstante, en sucesivas creaciones pusieron de manifiesto un tono duro, cercano a la desesperación vital, que era expresión de las duras condiciones de vida de las clases deprimidas de los suburbios de Londres. La actitud antisocial de los Who, su comportamiento nada convencional en escena, atrajo a un número creciente de seguidores de una música heredera de los sonidos del soul de James Brown.

En 1965 se publicaba el álbum I Can't Explain y, un año después, Substitue alcanzaba el tercer puesto en las listas inglesas. A partir de entonces, la formación comenzó a cosechar enorme fama en los escenarios europeos y estadounidenses. Siguieron títulos como The Kids Are Alright (1966) y canciones como "Pictures of Lily", "I Can See For Miles" (1967) o "Magic Bus" (1968). Grabaciones de éxito fueron también My Generation (1965), A Quick One (1966), The Who Fell Out (1967) o Direct Hits (1968).

En 1968 se interrumpieron momentáneamente las giras del grupo; Townshend compuso entonces una obra de carácter monumental, Tommy (1969), una ópera rock que sería llevada al cine, al igual que, posteriormente, otra gran creación ideada por él mismo, Quadrophenia, vivo fresco de las batallas entre los rockers y los mods en las playas de Brighton.



Todavía después de Quadrophenia (1973), saldrían al mercado dos álbumes excelentes: Odds and Sods (1974) y The Who by Numbers (1975). En 1978 uno de los miembros de la banda, Keith Moon, moría de una sobredosis de droga. Sustituido por Kenny Jones, el grupo continuó su andadura con más o menos éxito durante los ochenta.

Formaciones destacadas del momento fueron, asimismo, The Animals, el grupo de Eric Burdon y Alan Price, que asimilaría mejor que cualquier otro conjunto blanco el estilo de los negros americanos. La voz de Burdon era potente y dramática y los arreglos de Price recreaban magistralmente la atmósfera del blues. "The House of the Rising Sun", versión de un tema tradicional americano, fue su éxito más significativo



Otro grupo menos favorecido por la publicidad, pero semilla de los grandes exponentes del Rock, fueron The Yardbirds, cuya primer alineación comprendió a Eric Clapton, y que inspirados básicamente por el blues neoyorkino, su importancia fue muy grande en los gruos que le siguieron o se desprendieron del mismo. Jeff Beck, otro gran guitarrista igualmente formó parte de él. Y en la última etapa del grupo, acogió a uno de los grandes guitarristas del Hard Rock, Jimmy Page. Guitarrista de Led Zeppellin.




14. California, años sesenta


En California, el rock frívolo y rítmico, con letras inspiradas en la despreocupada vida de jóvenes surfistas y en los ambientes playeros, encontró en los Beach Boys a sus mejores intérpretes. A comienzos de los sesenta, el grupo popularizó piezas pegadizas de estilo agradable y simple, con un ritmo desenfadado y contenidos injustificadamente optimistas, que atrajeron a un público adolescente, amante de un rock nada comprometido.



Fue en este marco donde, sin embargo, un histórico grupo, ámbito de formación de futuras estrellas del pop, iba a sorprender con un tipo de música completamente diferente. Los Byrds, formación surgida en 1964 e integrada en origen por Jim McGuinn, Chris Hillman, Gene Glark, David Crosby y Michael Clarke, adaptaron el nuevo sonido a las canciones de los folksingers neoyorkinos, favoreciendo así el surgimiento de un género nuevo, el folk-rock, síntesis entre contenidos comprometidos y una música dinámica y vivaz. "Mr. Tambourine Man", un tema de Dylan recreado por los Byrds, inició la onda del nuevo sonido.




15. Bob Dylan



Nacido en Minnesota en mayo de 1941, empezó a actuar en el circuito de música Folk en 1959 en la Universidad de esa ciudad. Su talento como compositor quedó de manifiesto con sus canciones "Talking NewYork" y "Song to Woody" de 1961. Al año siguiente, su apoyo en las luchas por los derechos civiles se reflejan fielmente en sus letras. En 1963 con su album "The Freewheelin´ Bob Dylan" que incluia canciones como el éxito "Blowing in the Wind" y "The Times they Are A-Changing", lo convirtieron en el portavoz que representaba a la juventud norteamericana en su lucha contra el gobierno. Sentando con ellos las bases del Folk Rock. Incluyendo composiciones hechas The Byrds y Peter Paul and Marie, entre muchos.

En 1965 da a conocer su album "Highway 61 Revisted, de donde se extrae su mayor éxito comercial "Like a Rolling Stone". Se dice que a partir de Bob Dylan, el rock comenzó a hablar de otras cosas además distintas al "Woo woo,Yeah Yeah..".



Su influencia en el Rock es tan importante que aún los mismos Beatles se sintieron atraídos por su personalidad y letras.

Otros exponentes del Folk Roc, serían The Mammas and the Papas, Strawberry Alarm Clock, Graham Nash, James Taylor y Carole King.


16. Cultura hippie y acid-rock



A mediados de la década de los sesenta, la juventud urbana de Nueva York, Los Ángeles y San Francisco se aventuraba en el descubrimiento de nuevas experiencias que, en el ámbito musical, iban a culminar en un tipo de rock duro y agresivo. Una nueva filosofía se extendía entre los jóvenes; la conquista de la libertad pasaba por la puesta en práctica de una actitud vital diferente, inclinada a la armonía con la naturaleza, la práctica del amor libre, el rechazo de la violencia o el empleo de sustancias estimulantes de la mente. La eclosión del fenómeno tuvo lugar en San Francisco, exactamente en el barrio de Haight Ashbury, auténtica meca del hippismo. Algunas de las nuevas formaciones musicales se lanzaron a cuestionar los valores tradicionales, si bien lo hicieron en un tono diferente al de los folksingers, con contenidos más individualistas y menos sociales.

Una característica de estos años fue la experimentación con las denominadas "puertas de la percepción". Las figuras del rock ya habían mostrado su inagotable capacidad para consumir bebidas alcohólicas, fármacos y drogas, pero la irrupción de los alucinógenos y de la marihuana a gran escala iba a influir decisivamente en los más inquietos creadores de la época. La dietilamida del ácido lisérgico, un poderoso alucinógeno sintetizado por unos laboratorios y empleado en el tratamiento de enfermedades mentales, fue la eucaristía del nuevo movimiento. La psicodelia, la expansión de la mente a través de alucinógenos, se extendió como un reguero de pólvora.

En la costa occidental, la convivencia entre el folk-rock y la filosofía hippie, imbuida de ideas orientalistas, iba a cristalizar en el denominado acid-rock, que irrumpió violentamente modificando los cauces tradicionales del rock & roll con investigaciones sonoras y literarias que rompían los esquemas melódicos y temáticos de esta música. El género recurría a la distorsión de la melodía, como método para que el público abandonara convenciones y estereotipos y rompiera con las ataduras mentales que constituían un impedimento para liberar sus emociones primarias. La tecnología electrónica se puso al servicio del acid-rock, con el fin de crear una suerte de suspensión auditiva que favoreciera la realización de los mencionados objetivos.

Entre los representantes del rock ácido cabe destacar especialmente dos grupos: los Jefferson Airplane y los Grateful Dead. La primera de estas formaciones desempeñó un papel fundamental en la popularización del movimiento, gracias a sus numerosos conciertos. Si Janis Joplin no hubiera existido, su agresiva vocalista, Grace Schlick, se habría alzado con el primer puesto entre las voces femeninas del género.



La otra banda californiana de estos años fue Grateful Dead, cuyos miembros, originales y confusos, dados a la experimentación, se convirtieron en líderes incuestionables de un amplio grupo de seguidores que les consideraban auténticos profetas. Concibieron su música, generalmente acompañada del masivo consumo de LSD, como una vía para lograr la liberación completa del ser humano y su bienestar.



Mención aparte requiere Frank Zappa, una de las personalidades más interesantes surgidas de este maremágnum californiano, y auténtico santón del hippismo.



La onda psicodélica de California se extendió por el área de influencia del rock. En el este de los Estados Unidos surgió un tipo de música áspera y violenta, que tuvo en Nueva York su centro fundamental. Notables representantes de esta orientación fueron los Velvet Underground, surgidos alrededor del artista Andy Warhol. Aunque tuvieron una vida efímera, de sus filas salió Lou Reed, creador de atmósferas opresivas, cantor del lado oscuro y salvaje de la realidad. Atormentado y neurótico, Reed forjó parte de su leyenda con su morbosa relación con la heroína. Si la marihuana y el LSD habían significado una revolución en los hábitos creativos de los músicos de rock y habían generado nuevas visiones de la realidad, la heroína iba a causar estragos en los últimos años del sueño californiano.




17. Los "Mártires del rock": Jimi Hendrix, Jim Morrison, Janis Joplin



Desde el punto de vista estrictamente musical, la psicodelia generó una mezcla de ingredientes que enriquecieron las sonoridades del género. El rock pasó a ser el lenguaje universal a través del que se comunicaban los jóvenes, y no solamente influyó en la moda, el diseño o las artes plásticas, sino que a menudo se convirtió en mensaje político, religioso o filosófico.



Los Doors fueron quizá el grupo más carismático de la psicodelia californiana. Su figura central fue el cantante Jim Morrison (1943-1971), vocalista desgarrado y salvaje, autor de textos inquietantes, propenso al exhibicionismo y al escándalo, que prodigó a lo largo de una carrera enloquecida. Educado en el seno de una familia tradicional, estudió arte en UCLA, donde conoció al pianista R. Manzarek. Junto con el batería John Densmore y el guitarrista Robby Krieger, formado en el ámbito del folk y el blues, constituyeron el grupo The Doors, en 1965. El nombre, con claras reminiscencias simbolistas, asociadas a la personalidad del poeta británico William Blake, aludía, asimismo, al libro de Aldous Huxley The Doors of Perception, inspirado en su experiencia con algunas sustancias alucinógenas. Actuaron en diversos clubes hasta que, a comienzos de 1967, fue lanzado su primer disco, The Doors, en el que estaba incluido el tema "Light My Fire", que se convirtió en un éxito notable. Siguieron títulos como Strannge Days, Waiting for the Sun, Morrison Hotel o Soft Parade. Paralelamente, la vida personal de Morrison, con fama de bebedor y cercano al mundo de la droga, despertaba ácidas controversias, incluso entre los seguidores de la banda. No obstante, los éxitos continuaron; en 1970 salieron otros dos discos: L. A. Woman y The Doors' Greatest Hits. Entre tanto, Morrison escribía libros de poesía y realizaba algunas películas. A finales de 1970 marchó a Francia y en julio del año siguiente apareció muerto en una bañera, sin que las causas de tal suceso pudieran ser aclaradas. Morrison se inspiró frecuentemente en Nietzsche y en el mencionado Blake para escribir las letras de sus canciones. Desaparecido prematuramente, su aura propició su conversión en objeto de culto y la rentable reedición de sus oscuras canciones, en las que el obsesivo piano de Ray Manzarek, admirador del blues y el boogie woogie, ponía adecuado contrapunto.



Un año antes, Jimi Hendrix (1942-1970) había sido incluido en la nómina de artistas caídos por el rock. Representante de la faceta subterránea del hippismo, el underground, caracterizaron el estilo de este alucinado y virtuoso guitarrista negro los histéricos y enervantes punteos de su instrumento. Comenzó su carrera con un grupo de rhythm & blues y, entre 1961 y 1966, realizó giras con las más destacadas figuras del género. Posteriormente formó su propia banda, Jimi Hendrix Experience, en septiembre de 1966, junto con los británicos Mitch Mitchell y Noel Redding. El grupo alcanzó fama actuando en diversos países de Europa y, durante los años 68 y 69, fecha de su disolución, realizó giras por Estados Unidos. Para entonces, los problemas de Hendrix con las drogas se habían agudizado -en 1969 había sido arrestado por posesión de heroína-, a pesar de lo cual siguió cosechando éxitos. En septiembre de 1970 apareció muerto por sobredosis en Londres. En la historia del rock, Jimi Hendrix tiene el privilegio de haber sido el ídolo más inquieto sobre el escenario y el más devastador de cuantos guitarristas hayan tomado el blues como punto de partida; con una intuición verdaderamente genial, exploró sonoridades que aún no le han sido perdonadas por los puristas. Sin duda fue uno de los mejores guitarristas del género, capaz de enriquecer con incuestionable creatividad la expresividad de la guitarra eléctrica. En ocasiones, hacía sonar sus cuerdas con los codos, el mango de su micrófono o, incluso, los dientes. Tras su muerte, fue objeto de una campaña de beatificación comercial que explotó sus reliquias y entronizó su satánica figura en el nutrido panteón de víctimas del rock.



Mártir por excelencia de esta generación ácida fue la cantante de Texas Janis Joplin (1943-1970). Miembro de una familia tradicional, comenzó pronto a destacar en un entorno de aburridas convenciones, por sus gustos musicales heterodoxos -admiraba la música folk y el blues- y sus lecturas. A los diecisiete años abandonó el hogar familiar e inició su carrera como cantante de country, hasta desembarcar en California, la meca del estilo de vida hippy que Joplin ansiaba experimentar. No obstante, abandonó la costa y retornó a Texas, donde, en 1966, se convirtió en vocalista del grupo Bigs Brothers and the Holding Company. Con ellos aparecería en el festival de Monterrey (verano de 1967), donde también participó Jimi Hendrix, causando sensación. La figura de Janis Joplin fue paulatinamente eclipsando a los restantes miembros del grupo. En 1968 organizó su propia banda; el primero de sus discos en solitario fue I Got Dem Ol' Kozmic Blues Again Mama! (1969). El 3 de octubre de 1970, el cuerpo sin vida de Janis Joplin, la más intensa y dramática de las voces blancas del rock, aparecía en un hotel de Hollywood. Había muerto a los veintisiete años de edad, a causa, como en los casos anteriores, de una sobredosis de droga. Su nombre fue a engrosar la nutrida lista de los jóvenes fantasmas del rock. Desgarrada y brutal, Joplin sabía matizar también la ternura y el dolor con una sensibilidad irrepetible y a primera vista difícil de apreciar por su peculiar desaliño y su tosquedad.


18. Woodstock: tres días de paz y música





El debate sobre la verdadera importancia de este enorme concierto (medio millón de personas lo siguieron por tres días) se ha reanimado con motivo de su trigésimo aniversario. Para algunos, aquellos fueron días que cambiaron al mundo, para otros fue solamente un espectáculo de depravación y cinismo.

Para muchos significó el fin de una era. El Festival de Música y Artes de Woodstock, llevado a cabo hace 30 años en Bethel, Nueva York, es uno de los hitos de la cultura contemporánea. Aún antes de que las toneladas de basura fueran removidas, y cuando el lodo todavía no se había secado, ya se hablaba de la importancia cultural de Woodstock.

La idea original era organizar un festival musical para alrededor de 50.000 personas. Los coordinadores sudaron la gota gorda para montar el espectáculo en Wallkill, pero no consiguieron los permisos de ley. Por eso escogieron la ahora célebre Granja Yasgur, en Bethel, no tan cerca de Woodstock como uno podría pensar. Esta extravaganza musical, por su caótica organización, se salvó de haber pasado a la historia como un gigantesco fiasco. No se suponía que iba a ser tan monstruoso...

Para empezar: los promotores no alcanzaron a colocar un cerramiento metálico alrededor del sitio en el que se iba a llevar a cabo el concierto. Fue cuando algunas estaciones de radio de la ciudad de Nueva York, empezando por la famosa WNEW, dieron la noticia de que el espectáculo era gratuito. El resultado: las vías de acceso, a casi cuarenta kilómetros del lugar, se taponaron. Además, Bethel se convirtió temporalmente en la tercera población más grande del estado de NuevaYork.

La historia cuenta que cerca de un millón de personas llegaron al festival pero solo 500.000 se quedaron como espectadores del festival de tres días y poco más. De este medio millón de asistentes, apenas unos 125.000 eran portadores de entradas de buena fe.

Aparte de la música, Woodstock fue contracultura por excelencia: sexo, drogas y rocanrol, paz y amor. Era el fin de la inocencia: más que la música, lo que importaba era pensar y decir lo que uno quería, y de ser posible andar en pelotas sin ruborizarse. Las drogas eran parte de la diversión. No olvidemos que hasta 1968 el LSD (ácido) era perfectamente legal y, gracias a unos químicos de sótano, la juventud de la época experimentaba con drogas con nombres como "niebla púrpura" (purple haze) y "sol anaranjado" (orange sunshine).

El concierto en sí fue totalmente diferente a lo hasta entonces visto. Se trató de un espectáculo participativo (hoy se diría interactivo), en el que las luces del escenario estaban diseñadas para simular un viaje por los mundos del ácido. Woodstock fue participativo básicamente porque la cultura hippie era colectivista. Su credo incluía el amor libre, la ropa de colores llamativos, el pelo largo, la vida en grupo, filosofía asiática y lo oculto. Durante el "verano del Amor" del 1967 y a partir de entonces la cultura hippie pareció tomar fuerza, empezando en San Francisco, pasando por Nueva York y terminando en la accidentada convención del Partido Demócrata en Chicago, 1968. Parecía una revolución salida de las cenizas de la era Eisenhower, y de los recuerdos de posguerra.

Lo cierto es que los pastizales de condado de Sullivan fueron, por unas horas, una mini nación donde las mentes estaban abiertas, las drogas eran legales y el sexo era libre.

La música empezó a las cinco de la tarde del viernes 15 de agosto de 1969 y se terminó el lunes 18, a media mañana. Así como Watergate es sinónimo de escándalo político y Waterloo se identifica con la derrota, Woodstock es el fin de los 60, años de hedonismo y exceso.

El símbolo del festival era una paloma de la paz con una guitarra eléctrica, y fue diseñado por el artista Arnold Skolnick. El evento, que a la larga costó cerca de dos millones y medio de dólares, fue el proyecto de cuatro jóvenes. El mayor de ellos tenía 26 años.

Tratándose de gente de dinero -y no sabían cómo usarlo- contrataron un anuncio en el famoso periódico New York Times. Decía: "Jóvenes con capital ilimitado buscan oportunidades de inversión interesantes y legítimas y propuestas de negocios". Con la ayuda de un ejecutivo de casa disquera se les ocurrió una idea: un gran concierto de rocanrol, combinado con una exposición gigante. Muchas de las estrellas de la época - entre otras Hendrix y Janis Joplin- veían a la zona de Woodstock, a unos cien kilómetros de la ciudad de Nueva York, como una meca de las artes.

En marzo de 1969 empezó la búsqueda del lugar ideal para hacer el concierto. Los corredores de bienes raíces de Nueva York ofrecían el alquiler de grandes extensiones de terreno por unos pocos meses. Los pastos de Wallkill resultaron ideales: eran amplios, estaban cerca de la carretera y había luz y agua. El régimen de la tierra, que estaba destinada a un futuro establecimiento de industrias, admitía exposiciones y conciertos. Los promotores empezaron los trámites municipales y, por la zonificación, obtuvieron permisos. Les habían dicho a las autoridades que no esperaban una asistencia de más de 50.000 personas, para un concierto de jazz y músicos folclóricos.

A mediados de abril empezó la campaña publicitaria en los medios adecuados, sobre todo la revista Rolling Stone. Para entonces se empezó a pensar en que Woodstock debía ser algo más que montar escenarios y vender entradas. Sería una muestra de la cultura subterránea de la juventud y un signo de los tiempos. El lema "tres días de paz y música" básicamente buscaba unir el movimiento anti-bélico con los fervientes rocanroleros. Entonces empezó la caza de los rocanroleros. Al principio nadie quería firmar un contrato con cuatro jóvenes dementes que organizaban un festival epicureísta en un potrero lejano.

El dinero lo solucionó todo. Pagando cantidades inéditas para la época, los primeros contratados fueron los Jefferson Airplane, la banda sicodélica por excelencia. Luego vinieron The Who y los Creedence Crealwater Revival (CCR). El resto es historia que se puede ver en vídeo y oír en discos y cassetes.

Los músicos que escribieron esa historia

Esta es una lista de los grupos y solistas que tocaron en Woodstock: Joan Baez, Blood, Sweat and Tears, The Jeff Beck Group (cancelada), The Paul Butterfield Blues Band, The Band, Creedence Clearwater Revival, Canned Heat, Country Joe McDonald & The Fish, Crosby, Stills, Nash & Young, Joe Cocker, Arlo Guthrie, The Grateful Dead, Tim Hardin ,Jimi Hendrix, Richie Havens, Keef Hartley, The Incredible String Band, Iron Butterfuly (no tocó), It's a Beautiful Day (cancelado), Janis Joplin, The Jefferson Airplane, The Joshua Light Show, Melanie, Mountain, Quill, John Sebastian, Ravi Shankar, Sly and the Family Stone ,Bert Sommer, Santana ,Sweetwater, Ten Years After, Johnny Winter y The Who.


19. La evolución del rock británico



La etapa final de los años sesenta había registrado la aparición de un pop artificial que venía a sustituir la rebeldía primaria de los herederos del rock & roll original. Las grandes estrellas se eclipsaban o se dejaban domesticar y no parecían surgir alternativas. En el panorama británico de la época, The Cream, trío integrado por tres virtuosos instrumentistas formados en el rhythm & blues, constituye una excepción digna de mención. La vida del grupo, que exploró con éxito los caminos del blues y del rock, fue efímera (1966-68). En sus filas militaba el guitarrista Eric Clapton, quien, tras la disolución de la banda, en solitario o con efímeras formaciones, siguió dando pruebas de su talento como guitarrista y autor capaz de asimilar rápidamente los nuevos aires de la música.



Entre las principales bandas británicas del momento se cuenta también Pink Floyd, probablememte el conjunto más representativo de esta etapa, pionero en el uso de la electrónica, que puso, paradójicamente, al servicio de la causa hippie. Con un sonido poderoso y original, su música, trascendente y sinfónica, se convirtió en el fondo más adecuado para las primeras experiencias con las drogas de los jóvenes europeos. Pink Floyd realizó un rock envolvente, con temas de larga duración y pausado desarrollo, alejados, en cierta medida, de los caminos habituales del rock. La psicodelia electrónica del grupo dio como resultado un estilo inconfundible, ejecutado con una técnica impecable, elemento que comenzó a ser valorado por el público del género.



Las grandes bandas mostraron su decidida inclinación a la ampulosidad y el virtuosismo, el denominado rock sinfónico vino a llenar los aires de oberturas triunfales y acordes de laboratorio. Las nuevas posibilidades tecnológicas tentaron a los jóvenes músicos, que fueron incorporando a su bagaje sintetizadores y teclados de creciente sofisticación. Los estudios de sonido se transformaron en recintos alquímicos en los que se experimentaba con toda clase de filtros y trucajes. Yes fue uno de los grupos más inclinados al disfrute de estas nuevas posibilidades. También atraído por los nuevos sonidos y la creación de ambientes escenográficos originales, Génesis, formado en 1966 por Peter Gabriel, prolongaría su trayectoria en los setenta, dando origen a grabaciones en solitario de sus miembros más cualificados: el propio Gabriel, que abandonó la formación en 1975, Mike Rutherford o Phil Collins.

Pero la evolución del rock británico no iba a discurrir precisamente por cauces apacibles y pronto atronaría la ola del hard-rock, el rock duro. Ruidosos y agresivos, sus intérpretes utilizaron al máximo la amplificación y, apoyados en numerosos efectismos instrumentales, rindieron culto a la velocidad de las guitarras eléctricas, a la percusión salvaje y a las voces capaces de superponerse al espectacular despliegue del conjunto instrumental. Deep Purple y Led Zeppelin serían algunos de los grupos iniciadores de este camino, que habría de prolongarse como género específico a lo largo de los años. El hard, primitivo y tribal, dio primacía a la descarga instrumental y a la energía que lo convertía en vía de escape emocional, en una suerte de terapia de masas. La frase breve, gritada más que cantada, acabó con la cadencia melódica. Una sonoridad intensa, unida a una percusión obsesiva, con solos intercalados que servían a los músicos para demostrar un virtuosismo cuando menos sorprendente en un género definido por la violencia, fueron, asimismo, características definitorias de esta modalidad. Posteriormente, el grupo Queen, liderado por Freddy Mercury, incorporaría al hard-rock componentes sinfónico-corales de gran efectismo.





20. Hacia la "confusión" de los setenta



El ocaso del rock estadounidense hizo volver las miradas hacia Gran Bretaña; cuando en Nueva York o San Francisco la producción local se aletargaba, los jóvenes americanos se volcaron sobre los nuevos ídolos ingleses. A comienzos de los setenta, del apogeo psicodélico sólo restaban en Estados Unidos algunos rezagados. Al mismo tiempo, se iba imponiendo la figura del héroe solitario, a medio camino entre el hippy y el arquetipo del western. Notables ejemplos fueron, entre otros, Kris Kristofferson, James Taylor o Neil Young. Otro músico de considerable influencia sobre sus compañeros de generación y los guitarristas de las siguientes promociones fue J. J. Cale. Con una voz susurrante y un punteo de guitarra sutil y de personal fraseo, Cale se convirtió en uno de los talentos de mejor reputación de la escena del rock. Los primeros setenta conocieron el triunfo del rock sureño. Asimismo, saltaron a la fama en este momento los supergrupos estadounidenses, grandes bandas de poderoso sonido instrumental, como Chicago o Santana. El vitalismo de Santana se asentaba en la exploración de las raíces afrolatinas y en la magia de la guitarra de su líder, el mexicano Carlos Santana.




21. La década de los setenta



El èxito a principios de los 70´s, de cantautores como Carole King con su Tapestry , James Taylor con Sweet Baby James y Jackson Browne con For Everyman ayudò a consolidar el mercado de esta clase de música. Pero los encargados de dopiar el estilo de Bob Dylan y expandir los límites del género fueron 3 canadienses:

El poeta Leonardo Cohen con The Songs of Leonard Cohen logró una nueva intensidad emotivaque sirvieron bandas sonoras para las penas de muchos jóvenes.



Joni Mitchell creò el himno de una generación con su tema Woodstock y sus reflexiones acerca de las vicisitudes de la vida poseían una lucidez que no tenían otros de sus contemporáneos.



Neil Young, primero con su Bufallo Springfield y luego con Crosby, Stills, Nash & Young, mostró que contaba con grandes dotes como compositor y letrista como se ven en sus álbumes Everybody Knows this is Nowhere y After the Goldrush



En 1970 grababa su primer Lp en solitario Carole King, que como pianista y compositora había estado presente, al lado del letrista Gerry Goffin, en algunos de los momentos más interesants del rock americano. Pronto se convirtió en la cabeza visible de una serie de voces femeninas que cultivaron el folk, y entre las que destacó especialmente Judy Collins.



La cultura neoyorquina del asfalto tuvo también sus héroes solitarios. El más característico, Bruce Springsteen, reivindicaba en 1973 a los viejos héroes del rock & roll y se convertía en la gran esperanza blanca por su fidelidad a los orígenes y su talento para componer legítimas baladas americanas y vigorosas piezas de rock con textos originales.




22. Pop



En la década de los setenta, el pop derivó en tendencias muy diversas. En estos años, todas las tendencias iniciadas en la década de los sesenta se desarrollaron hasta su expresión más extrema, mientras surgían otros estilos completamente nuevos, en una especie de ciclo acción-reacción, con todas ellas intentando, de alguna manera, poner de manifiesto la caducidad del estilo anterior.

El pop comercial se hizo más comercial que nunca (The Osmonds, The Bay City Rollers),

Las listas de ventas de los 70´s, muestran que esta década fue dominada por el Pop. En Estados Unidos, la serie televisiva de la Familia Partridge lanzó al estrellato a David Cassidy que de la noche a la mañana se encontró con temas como "Rock me Baby" y "Daydream", que le dieron fama instantánea.



The Osmonds trataron de competir con las estrellas de Motown, los Jackson 5, con canciones como "One Bad Apple" y "Crazy Horses".

Las líneas de producción del pop estaban en plena acción y nada podía detenerlas.



El término "MOR" describe un estilo de música Pop muy melódica y con poca sustancia. Muchas veces se utiliza como sinónimo de "fácil de escuchar" El término surgió en el ámbito radiofónico, principalmente para agilizar el trabajo de los que catalogan los discos en las emisoras. En los 70´s la radio era el medio de difusión musical más importante.

Artistas como Neil Diamond, Bread y The Carpenters no solo entraban en las listas, sino que vendían gracias a ellas.

El hecho de disponer de un mercado de compradores fieles y de otro potencial permitía llegar a públicos más amplios y de edades mayores.

The Carpenters, de los hermanos Richard y Karen Carpenter llevados a la fama por Herb Albert, y cuyo gran mérito fue colocar varios números 1 con canciones románticas y melosas, en un período en el que las bandas pesadas de rock dominaban los charts de popularidad. Karen murió de Anorexia en 1983.



Del otro lado del Atlántico, su contraparte El Concurso musical de Eurovisión era una importante viá por la cual los grupos de pop podían incursionar en la radio directamente. El cuarteteo noruego de ABBA, ganó este evento en 1974 con la canción "Waterloo", que se convirtió en el primero de 9 sencillos en el primer lugar del top en todo el Reino Unido, a través de 7 años de éxito de este grupo. De esta manera, Abba se convirtió en el mayor vendedor de discos de los 70´s en el Reino Unido. Y siempre estuvo en los primeros lugares de los charts tanto en Europa como en America. Canciones como "Dancing Queen", "Fernando", Mamma Mia", "The winner takes it all" y "Chiquitita" le dieron un lugar en la historia de la música POP.






23. El rock



En el Reino Unido, los años setenta heredaron de la década anterior una importante innovación en el terreno de la grabación de discos: la creciente importancia de la figura del productor. El precedente más conocido del nuevo productor, encargado no sólo de que la calidad del sonido de un disco fuese óptima, sino de dar forma al concepto del álbum, es George Martin, personaje fundamental en la carrera de los Beatles.

Los avances tecnológicos, tanto en el estudio como en los instrumentos, hacen posible que los jóvenes músicos de rock experimenten con elementos de la música clásica, del jazz o del country. Grupos como Emerson, Lake and Palmer Yes o Génesis empiezan a utilizar sintetizadores y teclados electrónicos que les permiten emular efectos comparables a los que se obtienen con una orquesta sinfónica, elevando el rock a la categoría de música seria y aplicando a sus composiciones un virtuosismo y unas referencias intelectuales y culturales que llegan a rayar en lo anacrónico.

Es el rock sinfónico o rock progresivo al que se adhiere, aunque con ciertas diferenciaciones, un grupo clave de la psicodelia, Pink Floyd, cuyos conocimientos de composición y de electrónica permiten una experimentación constante. Algo parecido ocurre con King Crimson que, gracias al dominio técnico de su guitarrista Robert Fripp, empieza a utilizar en su música elementos vanguardistas y, sobre todo, innovaciones tonales herederas de la música clásica contemporánea de Schönberg y Stockhausen. Este contacto con los autores clásicos de vanguardia ocurre también en Alemania. Las referencias a la música culta y la utilización de instrumentos electrónicos son las bases de un movimiento musical completamente independiente y con sus propias características llamado rock alemán y representado por grupos como Tangerine Dream, Can o Kraftwerk, precursores de la música tecno que se consolidará como una de las tendencias fundamentales de la música en la década de los ochenta.

En Estados Unidos, el rock se ha establecido ya como una industria que genera millones en beneficios. Por una parte, la música se endurece y se hace más descarada con los grupos de hard rock o heavy metal, mientras los cantautores rock como Bruce Springsteen alcanzan una gran popularidad. Paralelamente, grupos como The Eagles desarrollan un tipo de country rock cuyo éxito da pie a un subgénero de gran potencial comercial denominado rock suave, en el que la melodía y la letra son elementos vitales (Fletwood Mac).



Aunque el rock progresivo no llega a cuajar en Estados Unidos, sí existen grupos como la Velvet Underground que pretenden aunar música y arte en una única experiencia. Velvet Underground, de la que saldrá uno de las figuras del rock más avanzado de esa época, Lou Reed, crea The Exploding Plastic Inevitable, una obra multimedia que combina música, cine, luces y danza, creada bajo la dirección de Andy Warhol.



Frank Zappa con su grupo The Mothers of Invention fue otro de los artistas que introdujo la experimentación constante a las fórmulas del rock.



En el Reino Unido, se experimentaba con instrumentos clásicos de cuerdas como lo hacía Electric Light Orchestra, cuyo líder Jeff Lynn, admirador profundo del trabajo de los Beatles especialmente "The White Album" y el "Sargent Pepper´s Lonely Hearts Club Band", con melodías que invadían tanto el terreno progresivo como el pop mismo, logrando con sus discos " ELO2" , "El Dorado", " Face the Music" y "A New World Record", entrar en los primeros lugares con canciones como "Telephone Line" y "Livin´ Thing", tanto en America como el Reino Unido.



O Queen que experimentaba con coros operísticos y propuestas progresivas y sinfónicas en sus primeros álbumes.




24. El glam


La aparición del glam rock significó una reacción a la grandiosidad y virtuosismo del rock sinfónico y fue, de alguna manera, un adelanto de lo que luego ocurriría con el movimiento punk. Como contestación a ese género tan formal, el glam propuso un estilo musical más discreto y directo en el que la actitud y la imagen eran fundamentales. Los trajes de lentejuelas, los extravagantes peinados, el maquillaje, todo ello fue utilizado para hacer burla a la solemne seriedad de grupos como Génesis o Pink Floyd.

David Bowie adoptó un estilo andrógino que utilizó la ambigüedad sexual para relacionarse con una generación de jóvenes que tenían problemas para adaptarse a la sociedad contemporánea. En esa época publicó trabajos clave para la historia de la música como The Man Who Sold the World o Ziggy Stardust. Marc Bolan fue otra de las figuras de este movimiento y, con temas como "Ride a White Swan" o "Get It on", se convirtió en un auténtico ídolo para los adolescentes.

Bowie, supo evolucionar combinando elementos de funk y soul en una música más compleja elaborada junto a un gran innovador, Brian Eno.



Otros grupos como Roxy Music supieron tomar del glam la fuerza visual para combinarlo con la naturaleza experimental del rock progresivo de grupos como King Crimson, creando un nuevo estilo con ciertas influencias vanguardistas, pero mucho más comercial.



El glam no llegó a cuajar en Estados Unidos, donde se manifestó en exagerada teatralidad de los grupos en el escenario y una extravagancia en la forma de vestir, pero sin establecer referencias musicales dignas de mención.

Exponentes del glam en ese país son Alice Cooper, The Tubes o, su grupo más comercial, Kiss. El glam ya había muerto a mediados de los setenta, poco antes de que Bolan falleciera en un acciente de automóvil. Su otro principal representante,



Elton John en sus inicios se puede clasificar dentro de este género por los exagerados atuendos con los que se presentaba en sus conciertos, aunque con el transcurso del tiempo fue tomando y logrando sus mayores éxitos dentro del Pop y la balada con piano.




25. El funk



El funk tiene sus orígenes en la década de los cincuenta, cuando pianistas como Jimmy Smith crean un sonido parecido al jazz, que es gustosamente aceptado por artistas como Charlie Mingus. Uno de los grandes del soul, James Brown, también adaptó a su repertorio el sonido funk, con unos polirritmos marcados que recuerdan a la música afrocubana.



El funk permitió que los grupos de color como Earth, Wind & Fire o Funkadelic de George Clinton tocasen con la libertad propia de los grupos de rock como Cream. El funk fue también adoptado por músicos de jazz que, gracias a este nuevo estilo, se permiten hacer música comercial sin renunciar a su prestigio. Éste es el caso de Herbie Hancock o Quincy Jones, que tendría una larga carrera no sólo como compositor sino también en el campo de la producción, estableciéndose como uno de los productores más célebres del pop y responsable de discos de enorme éxito comercial como Thriller de Michael Jackson.

Así mismo, muchos artistas de soul como The Temptations se apuntaron a la nueva moda que había comenzado a principios de los setenta con la introducción que el guitarrista Wah-wah Watson hizo al tema de Isaac Hayes, "Theme from Shaft". El funk encontró su medio perfecto en las pistas de baile y fue evolucionando hacia un estilo específicamente orientado a las salas de baile y los DJ's o pinchadiscos. En los años ochenta, la música negra de baile evoluciona hacia el rap o el hip-hop, y, en los noventa, el funk resurge por mérito propio.



Barry White nacido en Texas, se mudó a Los Angeles, donde comenzó a escribir y arreglar canciones para The Love Unlimited Orchestra , para después empezar una carrera propia con la canción " I´m Gonna Love You Just a little bit More" que llegó al tercer lugar del Top Americano en 1973.

Pero con "Never Never Gonna Give you Up", se abrió brecha para sus 2 máximos éxitos : "Can´t get enough of your Love" y " You´re The First, The Last, My Everything" números 1 tanto en U.S.A. como en el Reino Unido.

Su éxito durante los setentas se debió a una serie de suaves baladas disco, llevadas con una seductiva e inigualable voz.





26. La música disco




Muchos son los factores que determinaron el nacimiento de la llamada música disco. El primero de ellos nos lo indica el propio nombre de este género: e