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Pocos en este país recuerdan la Batalla de Tucumán. En estos pagos, obviamente Tucumán, la conmemoramos todos los años, y le rendimos homenaje a la Virgen de La Meced. Es muy interesante saber lo que sucedió en aquellas fechas, desde el famoso Exodo Jujeño hasta el triunfo de Belgarno el 24 de Setiembre de 1812 en Tucumán y el 20 de Febrero de 1813 en Salta, ante un ejército que le doblaba en número. Una derrota hubiera destrozado a la patria y hubiera impedido la declaración de la Independencia, también en Tucumán, 4 años más tarde. Tal es la importancia.
Fue una batalla decisiva. Belgrano, quien comandaba el Ejército del Norte y tenía sede en Jujuy, tenía órdenes del Primer Triunvirato de regresar hasta Córdoba para enfrentar a los españoles, que avanzaban al mando de Pío Tristán. ¿Por qué se quedó en Tucumán? Por pedido de los tucumanos, quienes admás le proveen de armas, más de 1500 hombres y dinero para el mantenimiento de las tropas.
Existe una carta que Belgrano le escribió a Rivadavia 10 días antes de la batalla, el 14 de Setiembre de 1812. En dicha carta se pueden leer cosas como:
"A mi llegada al río de Tucumán escribí al Gobierno de la resolución que he tomado (la de quedarse y presentar batalla en Tucumán), y que no hay arbitrio para separarme de ella"
"Sé que los enemigos se me acercan, pero me dan tiempo para reponerme algún tanto, y mediante Dios, lograr alguna ventaja sobre ellos"
"Retirarme más e ir a perecer es lo mismo, y poner a la patria en el mayor apuro". Además, "perdemos para siempre esta provincia, aumentamos la fuerza del enemigo con buenos soldados, y seremos el objeto eterno de la execración".
"El único medio que me queda es hacer el último esfuerzo, presentando batalla fuera del pueblo, y en caso desgraciado encerrarme en la plaza para concluir con honor. Esta es mi resolución, que espero tenga buena ventura, cuando veo que la tropa está llena de entusiasmo con la victoria del 3 (se refería a Las Piedras), y que mi caballería se ha aumentado con hijos de este suelo (los tucumanos) que están llenos de ánimo para defenderlo".
"Cuando menos espero lograr que se salve todo lo perteneciente al Estado, dando lugar a que avancen las carretas, mientras contengo al enemigo, fijándome en este punto. Preparándolo, como lo estoy haciendo, tal vez viene a escollarse en él, y sufrir, si no una total derrota, al menos en mucha parte".
"Algo es preciso aventurar, y esta es la ocasión de hacerlo. Felices nosotros si podemos conseguir nuestro justo fin, y dar a la patria un día de satisfacción, después de los muchos amargos que estamos pasando".
¡Qué par de pelotas tenía Belgrano! ¡Qué ejemplo para los políticos de hoy! Habla de honor, de defender su patria, de salvar los bienes del estado. Deberíamos refregarle esta carta en la cara a nuestro políticos, a ver si algo se contagian.
Como corolario, tres días después de conocida en Buenos Aires la victoria de Belgrano, cae el Primer Triunvirato...