Está bien reflexionar sobre tus actos, tu carácter y tus conflictos. EL problema es cuando le das demasiadas vueltas a una cosa y te obsesionás con los "porqués", los "cómos" o los " ¿Y si hubiera hecho esto otro?".
NO PIENSES MÁS
El OVERTHINKING y cómo evitarlo: Está bien reflexionar sobre tus actos, tu carácter y tus conflictos. EL problema es cuando le das demasiadas vueltas a una cosa y te obsesionás con los "porqués", los "cómos" o los " ¿Y si hubiera hecho esto otro?". Todos nos preocupamos por las cosas que nos afectan. Algunos más, otros menos. La preocupación nos acongoja de tal forma que a algunas personas las paraliza completamente. A veces causa tal stress que simplemente nos sentimos cansados, tristes sin ganas de salir de la cama. Hasta puede llevar a la depresión, donde deja de ser algo mental para transformarse ya en una enfermedad con consecuencias físicas.
1) PROHIBIDO PENSAR: Las elucubraciones excesivas son malas, pero si estás triste son peores. Combinar una reflexión excesiva con un estado de ánimo negativo es tóxico. Pensar cuando estás triste, lejos de ayudarte a sentirte mejor, acrecienta tu agobio, impotencia y pesimismo.
2) DISTRAETE: Tu cabeza no para. Entonces recurrí a esa actividad que te divierte y te mantiene ocupado (cocinar algo, ver una película, escuchar música, jugar un picadito) y dedicale un rato sólo a eso. Así aplacás tu ansiedad y canalizás tus pensamientos negativos hacia otros más neutros u optimistas.
3) ACTUÁ YA!: Cualquier tipo de acción con un objetivo en mente tiende a disminuir la preocupación. Pensar mucho acerca de un plan u objetivo, especialmente si sos del tipo analítico o "paranoico" te causará mucha preocupación y stress. Claro que deberías planear bien las cosas, pero cuando este planeamiento te conduce a la preocupación es tiempo de que empieces a hacer algo positivo. Por más pequeño que sea, te ayudará por dos motivos: vas a estar más cerca del objetivo y mantenés a tu mente ocupada. ¡Actuá ya!
4) TOMÁ DECISIONES COMPROMETIDAS: Cuando querés evitar preocuparte mucho acerca de temas no resueltos necesitás tomar deciones comprometidas, aun las malas decisiones pueden ser mejores que no hacer nada. Generalmente, vas a resolver casi inmediatamente la preocupación cuando, por ejemplo, decidís de una vez por todas renunciar al trabajo, comprar esa casa o llamar a esa persona que querías. Nada inunda más tu mente con preocupación y stress que aquellas decisiones que esperan por ser tomadas. Tomalas ahora o al menos empezá a juntar la información que necesitás para decidir. Si prueban ser malas decisiones, solamenente tenés que pensar en tomar otras nuevas.
5) USÁ CATEGORÍAS MENTALES: ¿Tenés muchas cosas en tu cabeza? Escribilas todas en una lista y podrías sentirte mejor. Cuando te preocupás demasiado en algo es bueno fijar un momento determinado para resolverlo después o lo ponés en una lista. De esta forma es más fácil dejar de preocuparse en el momento y concentrarte en lo que estabas haciendo. Si te recordás en el almanaque que mañana tenías que hacer esa llamada importante, por el resto del día ya no te vas a preocupar. Básicamente estás creando "categorías mentales". De hecho, decirte a vos mismo algo como, "No hay nada que pueda hacer con respecto a eso hasta el Martes", puede poner a esa preocupación en la lista de ese día, eliminando una cosa más por hoy. Es importante darte cuenta de una cosa: si no podés hacer nada acerca del problema, no vale la pena preocuparte. Esta categoría mental debe estar siempre en tu repertorio.
6) OCUPATE DE LOS PROBLEMAS DIRECTA Y RÁPIDAMENTE: Para eliminar la preocupación cuando hay problemas reales, tratá de confrontarlos cuanto antes y resolvelos rápidamente. La verdad de todo esto es que la preocupación empieza a irse tan pronto como empezás a actuar, es decir, aún antes de llegar a la resolución.
Hay más dolor mental y preocupación en anticipar los problemas que los problemas en sí mismo. Si perdiste miles de dólares en la bolsa el año pasado, probablemente sufras menos por eso hoy que preocupándote por si vas a llegar a tiempo al concierto por el que pagaste 50 pesos. La anticipación de los problemas es la que causa la mayor de las preocupaciones. Solamente confrontalos tan pronto como te sea posible y resolvelos tanto como te lo permitas.
7) MIRALO EN PERSPECTIVA: Si estás estresado con un pensamiento obsesivo, preguntate: "¿Tendrá importancia esto dentro de un año?". Así podés ver qué importancia real en tu vida tiene esta situación angustiante.
8) MEDITÁ PARA RELAJARTE: Meditar es una gran forma de relajarte y dejar de preocuparte. ¿No tenés tiempo para involucrarte en esas complicadas prácticas meditativas? No te preocupes. Intentá esto: cerrá tus ojos, hacé varias inhalaciones profundas por tu nariz, contraé todos tus músculos y a medida que exhalás relajalos uno a uno dejando que la tensión se escape de tu cuerpo. ¡Listo! Sino, podés intentar relajarte acostado en la cama escuchando música tranquila o esos CDs especialmente preparados para disminuir las ondas cerebrales.